¿Te enseñaron a confiar? #TodoEsBranding

¿Te enseñaron a confiar?

Crees que me necesitas y puede que estés en lo cierto pero no confías en mí. Estás esperando a que cometa un error para decirte a ti mismo: ¡Lo sabía! ¡Sabía que no podía confiar!

Lo peor de todo: aquello que consideras un error puede que no lo sea y quizás me necesitas porque no puedes saberlo todo. Si te apetece podemos aprender juntos y caminar por la vida tranquilos, tú decides. Es muy probable que no te enseñaran a ilusionarte y habrás tenido malas experiencias, incluso así, desconfiar por sistema no es justo para ti tampoco. Una marca de confianza está cerca de sus clientes, entiende sus necesidades y se muestra tal como es.

Cuando vuelvas a confiar en ti, construiremos tu marca juntos. Si eres capaz de dar la vuelta a tus emociones, si te atreves, llámame, te estaré esperando.

FOTO: Timothy Marsee

¿Por qué me miras así? #TodoEsBranding

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CULTURA

Es curioso que estemos acostumbrados a escuchar: “es inocente hasta que no se demuestre lo contrario” y, por contra, pensemos de forma totalmente opuesta.

Yo siempre había escuchado que si repites algo hasta “la saciedad”, se convierte en real aunque sea mentira. ¿Por qué no otorgamos el beneficio de la duda en lo profesional?. Tendemos a ser desconfiados por naturaleza y esto nos perjudica muchísimo. Cuando comenzamos a trabajar con una persona, da igual si es con contrato laboral o externo, estamos buscando el fallo o la justificación para determinar que no vale. ¿Somos pícar@s?, ¿es, quizás, la herencia del Lazarillo de Tormes?…

¿Y SI NOS RELAJAMOS?

Comenzar una relación profesional de esta forma es muy estresante y desagradable. En muchas ocasiones, además, está abocada al fracaso. Lo que realmente me inquieta es que se prefiera que “salga mal” para demostrarse a uno mismo que no iba a funcionar, cuando lo realmente inteligente sería crear un escenario idóneo para construir algo sólido.

Creo que todos hemos experimentado alguna vez los dos polos opuestos: trabajar bajo presión, estrés y desconfianza o hacerlo con tranquilidad y confianza. El resultado es totalmente opuesto. ¿Qué nos lleva a aplicar aquello que por lógica sabemos que no funcionará?: lo aprendido.

¿CÓMO DESAPRENDEMOS?

Estamos, quizás, ante la “pregunta del millón” y aunque es muy difícil hacerlo, se puede. Es difícil porque estamos rodeados de personas que piensan y actúan de esta forma y un comienzo sería arrimarnos a aquellas que lo hacen de forma diferente. Es muy gratificante experimentar y sentir que confían en ti y eso se transmite en tu trabajo.

Para aprender a desaprender tenemos que practicar y experimentar, no hay recetas milagrosas y lo importante es estar convencid@s de que queremos hacerlo, de lo contrario, no funcionará. Si lo conseguimos seremos más felices y viviremos más tranquilos, no estaremos alerta porque habremos comenzado a confiar y dedicaremos todos los esfuerzos de forma positiva.

Es importante trazarse un esquema y darnos tiempo, no se desaprende en dos días, a veces se tarda años pero cuando se consigue es muy gratificante, os lo garantizo. Cuando comienzas a ver los resultados te das cuenta de que las personas valen la pena y no te preocupa qué estarán haciendo a cada momento, estarás convencido de que aportan valor a tu negocio.

¿CUÁNDO PASAR A LA ACCIÓN?

Ya, ahora mismo.

RESPETO Y EMPATÍA, SON ASPECTOS CLAVE

Para imaginarnos cómo se siente la persona que está siendo “juzgada”, debemos ponernos en su lugar. Es una persona, igual que nosotros, con sus problemas, necesidades, inquietudes y si nos mostramos abiertos, tolerantes y tranquilos, conseguiremos que supere su nerviosismo inicial e intención de agradar y/o demostrar lo más rápido posible.

Si creamos el ambiente idóneo para que trabaje de forma tranquila y segura, además de la motivación, conseguirá los resultados antes de lo que pensamos.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es el respeto. Si contratamos los servicios de una persona porque nosotros no tenemos el tiempo o la experiencia necesaria, debemos respetar y confiar en su trabajo. Es importante no juzgar ni entrometerse en un terreno desconocido para nosotros. Si no somos capaces, la pregunta que deberíamos hacernos es: ¿si no confío en esta persona, por qué la he contratado?.

¿INFLUYE TODO ESTO EN LOS RESULTADOS DE MI EMPRESA?

Sí. Cuando un cliente, real o potencial, recibe un trato amable y tranquilo, lo agradece y también pasa a confiar en nuestro negocio. El efecto cascada, está totalmente demostrado. Sería interesante comenzar a trabajar en el cambio por convicción, porque estamos convencidos de que es mejor y más agradable trabajar así. Sería interesante comenzar a trabajar en el cambio porque creemos en las personas y en las relaciones profesionales respetuosas y humanas. Si de momento lo haces para que tu negocio funcione mejor, es un paso y espero que, al final, te convenzas de que hacerlo así es mejor para todas las personas, no sólo para ti o tu empresa.

Y tú, ¿te planteas trabajar en un cambio tan profundo?

FOTO: Iván Melenchón Serrano