Hoy hablo de marketing y comunicación, disciplinas directamente relacionadas con ventas. Supongo que estarás de acuerdo con esto. Cuando estudiaba ADE y Dirección de Mercadotecnia (no te rías, así se llamaba entonces), marketing y comunicación solía llevarlo una única persona, máximo dos. Espero que en la empresa en la que trabajas el marketing y principalmente la comunicación no lo lleve una única persona.

Vale, intuyo lo que estás pensando y lo comprendo. La responsabilidad de la estrategia de comunicación puede ser que recaiga en una persona. Yo no me refiero a esto. Lo que digo es que no pienses que esa persona es la única encargada de comunicar. Hoy, en y desde las empresas, comunicamos todos. Todos tenemos un altavoz desde el que nos pueden escuchar. Sí, es una responsabilidad, y también es una grandísima oportunidad.

 

Marketing y comunicación en la Era Digital.

 

Estamos metidos de lleno en la Era Digital. Casi de repente. Prácticamente sin darnos cuenta. Y en la Era Digital las personas tienen mucho más protagonismo que antes. Tienes razón en esto: en muchas empresas todavía no se han dado cuenta. Esto no debe apartarnos de la realidad.

Los clientes han tomado el control, son y se sienten más protagonistas, y esto hace que sea imprescindible humanizar la comunicación. Humanizar la comunicación no es únicamente aprender a dirigirse a los distintos ‘Buyer Persona’. Humanizar la comunicación significa perder el miedo a dialogar, no engañar nunca a la audiencia y abandonar la impostura para siempre.

Las redes sociales han provocado un cambio disruptivo en los departamentos de marketing. El marketing ya no es unidireccional. La comunicación ya no va en un único sentido. Ahora se puede y se debe escuchar de forma activa a los clientes para comprender qué necesitan. En la era digital ya no debemos suponer. Podemos saber. Y para conocer a las personas, desde las marcas deben perder el miedo a conversar en directo con ellas. Si eres tan bueno, ¿de qué tienes miedo? ¿Por qué sigues parapetándote en tu mesa, «detrás» de la tecnología?

Las marcas que no consiguen saber, es decir, que siguen suponiendo, son aquellas empresas que están a merced de los marketeros de antaño. De aquellos que hablaban de marketing one to one refiriéndose al email marketing, pero que no escuchaban a nadie. Marketeros que siguen escondidos tras sus mesas, detras de las pantallas. Pensando que se han transformado porque conectan Data Studio y Google Analytics. Muchos de estos profesionales se han digitalizado, sin duda alguna, pero no se han transformado.

 

Las personas, empleadas de las marcas, protagonizan la comunicación.

 

Los empleados de las marcas son protagonistas directos de la conversación con los clientes. O deberían serlo. Las personas que dan forma a las empresas deben actuar como canalizadores de necesidades. Escuchar de forma activa y atreverse a conversar es el primer paso para entender. Es el primer paso para saber y no suponer. Es el primer paso para abrazar la tan ansiada Transformación Digital.

Si en tu empresa nadie conversa con los clientes en tiempo real, tenéis un serio problema. Os estáis quedando atrás. Solamente os estáis digitalizando.

 

Hoy, todas las personas trabajamos en comunicación.

 

Durante los años de carrera nos prepararon para trabajar en la parte más analítica. Nos formamos a conciencia para crear buenos planes de marketing. No nos enseñaron a escuchar a nuestros clientes y a conversar con ellos. Algo que hasta cierto punto me parece normal en aquella época. Entonces nadie se imaginaba que unos años más tarde aparecerían las redes sociales. Propiciando la conversación directa. Otorgando un control casi total a los clientes y quitándoselo a las marcas.

Este escenario ha cambiado las reglas del juego y esto ha incomodado no a pocos directores de marketing. Y tampoco a pocos directores de comunicación. Ahora no solo hay que comunicar de forma bidireccional, conversar, escuchar y analizar bien. Ahora también hay que coordinarse con otros departamentos como ventas y hablar en directo.

Hablo con muchas personas de marketing a diario. Y por eso puedo decir que muchas de estas personas no han comprendido el cambio. Repiten, como loros, los tituales que leemos a diario en redes sociales y blogs, sin comprender la magnitud real del cambio. No quieren comprenderla, porque esto sería admitir que todo lo que sabían, ahora no les sirve igual que antes. Sería como admitir que vivimos en un mundo más incierto y cambiante. En una era en la que ellos ya no tienen el control total de la comunicación de la marca para la que trabajan.

Estarían admitiendo que las personas han tomado el control y que las marcas han tenido que cederlo.

 

Comunicación y marketing digital.

 

Estar muchos años en la retaguardia hace que pierdas el pulso real del mercado. Muchos directores de marketing que se formaron hace años en grandes escuelas de negocio, en este momento andan muy perdidos. No todos, evidentemente, por suerte también existen los que detectaron el cambio, lo comprendieron. lo asumieron y evolucionaron junto a él. Estos últimos se han convertido en profesionales del marketing doblemente competitivos.

No cuesta más que unos pocos minutos darse cuenta de quién se quedó en otra época. Una época ya obsoleta. Y quién vio venir el cambio a tiempo y evolucionó con él. Esto me recuerda que hoy es más sencillo saber cómo es tu interlocutor. Incluso antes de conocerlo. Por eso los vendedores que se han transformado a nivel digital juegan con ventaja respecto a los que no lo han hecho.

Las personas que no han evolucionado y se resisten al cambio suelen estar a la defensiva. Evitan determinadas conversaciones. Piensan que son buenos profesionales porque tienen experiencia. La experiencia, per se, no te hace mejor profesional.

Lo que te convierte a una persona en un profesional más competitivo y válido, es saber detectar los cambios y cuándo debe sumarse a ellos para no quedar fuera. Cuando sumas experiencia, actitud positiva y sabes interpretar los cambios, te conviertes en un profesional doblemente competitivo. Doblemente válido y necesario para cualquier empresa. Feliz transformación.